Los derechos que Allah concede al hombre forman parte inseparable de la creencia islámica. En el Islam, son dones otorgados por Allah a toda la humanidad. Son derechos reales prácticos que constituyen parte integrante de la conducta humana puesto que son leyes de procedencia divina.
Esto abarca el Derecho a la vida, a la enseñanza, al trabajo, a la intimidad, a constituir una familia, a la igualdad, a la justicia, a la protección de la intimidad e integridad física, a la propiedad, a la libertad, derechos de la esposa, de la maternidad y de la infancia, del huérfano, entre otros.
Derecho a la Igualdad
El Islam es la religión de la verdad, la justicia y la igualdad. Igualdad en los derechos, en los deberes y las responsabilidades; igualmente ante la justicia, no hay preferencia entre las personas sino en la devoción y lo que aporten de beneficios cada uno a su pueblo.
No hay privilegios para un estrato social, etnia, color o familia; todos son iguales (todos son hijos de Adán, y Adán fue creado de tierra). El noble, ante la justicia y la verdad, es igual que los demás; no tiene preferencia alguna, así como los sabios y los que poseen riquezas abundantes u ocupan puestos influyentes.
El derecho a la igualdad es una realidad práctica en el Islam y representa el espíritu de la legislación islámica.
La igualdad no distingue entre el fuerte y el débil, ni entre el blanco y el negro, tampoco entre el árabe y el de otra raza.
Derecho a la Libertad
"El Islam protege la libertad humana y la considera un don natural innato, que debe acompañar a la persona y nadie puede agredir".
Con este derecho el ser humano cumple el requisito para vivir dignamente, desde la óptica islámica todos los hombres nacen libres. Cuando en los comienzos del Islam, el panorama era que el sistema dominante en el mundo era el de la esclavitud, y empezó a fijar el Islam los instrumentos para acabar con ello.
El Islam no trajo la esclavitud, no la aprobó o animó, sino que trajo la libertad. Animó a libertar esclavos prometiendo a aquellos que lo hagan gran recompensa, también facilitó los medios de libertar esclavos convirtiendo a esto en un acto de expiación para muchos pecados.
Derecho a la justicia
Las normas y las enseñanzas del Qur'an son invariables, especialmente cuando se trata de aplicar la justicia en un juicio y hacer alguna distinción entre las personas por motivos de religión, raza o familia, hasta con los enemigos.
Dios es el que dirige el universo entero en base a la justicia y El es quien ordena la verdad y la justicia. Todos los mensajes proféticos han venido para cumplir la orden divina. La justicia es derecho de toda persona y es deber y obligación de los responsables cumplirla. El Islam es la religión de la justicia, es su recto sendero que se cambia por ningún interés o deseo. La justicia se debe aplicar con uno mismo, con los demás, con los hijos, los parientes y amigos, con los socios y vecinos, incluso con los extraños y enemigos. Es un mandato divino y hay que cumplirlo.